JUST FOR TODAY STATION

JUST FOR TODAY STATION

Hello again. In the previous chapter,, I presented part of the story of my friend Eduardo. His experience as an addict and the acceptance of his illness, he increased the faith and commitment to move forward into a new life. On this occasion, I bring a little more of the story of Eduardo. Memories of life that seek call the dreaded scourge of drugs. Here continues his story:

It was a rainy afternoon in town and Eduardo wandered down the street hoping clockwise will advance as fast as possible to finish another day of anguish, suffering and depression. Only one thing It did him are in peace , he had spent a day without drugs. Just for one more day, he did take comfort and move on. He had already identified the problem and of course, had the desire to stop using, but did not know exactly how. Due to the nature of their addiction, his whole personality was focused on getting, using, and how to find a way to get more. All personality traits reinforced this obsession with himself. It was so egocentric, trying to rule his life by manipulating people and circumstances to their advantage. He had lost control. Although he knew he was self-destructing, obsession drugs repeatedly forced him against his will and his basic instinct of survival. Completely alienated and desperate, he stopped fighting and accept that he was an addict, that his life was completely unmanageable and had no control over the disease. His willpower could not change his sick body that craved drugs compulsively. His self-control could not change his sick mind obsessed with consuming substances that alter your mood, to escape reality. Even his highest ideals could transform her sick, cunning, insidious, and totally self-centered spirit. As soon as he could accept the reality of his impotence, he no longer needed drugs. This acceptance of his condition was the key to his recovery.

The acceptance of his helplessness and ungovernability of his life left him with the need to find a more powerful his disease to change him self-destructive nature force. Eduardo on his quest to get out of addiction, attended therapeutic groups. There, people who knew him said they had found a power greater than their addiction: accept change and stop using “just for today”. One day at a time. These people met Eduardo, were kept clean for months and years even, no longer wanted to consume. They told him he could lose the desire to take drugs to live “just for today”. He had no choice but to believe them. He had tried doctors, psychiatrists, hospitals, job changes, divorce and everything had failed. He seemed hopeless, but with time and living “just for today”, saw hope. He found faith needed to begin to change.
At this point, Eduardo had stopped using, but yet or thought he could live without drugs. He still thought and felt like an addict, just not consumed. His personality and character were the same as always. He needed to change or need to consume again. He had accepted his condition and believed that he could recover. With the help of his family and himself, he decided to put his life and his will to God. That was a decisive step demanded acceptance continues to recover the faith he had lost years ago.

The decision to place his life in the care of a supreme being demanded to take greater self-awareness and actively tried to change their way of facing reality. From that moment, it was essential to take action. If Eduardo did not change, he would be unhappy and would use drugs. To do this, he examined himself honestly, wrote what had done and how he felt. He wrote his most hidden fears, anger and resentment. In doing so, last he started not control his life and now has the freedom to live according to their ideals. He began to behave differently and be prepared to become someone else. He had recovered and revived their faith, he needed both his spirit.

Eduardo has begun to develop a reasonable self-image, based in reality, by asking to be free from defects. He is learning how to forgive others and himself, amending the harm caused to others. Currently, he brings things to others, sharing his experience and trying to live the principles he have learned in his recovery process.

In the next chapter, , we will know and learn more from the experiences of Eduardo.

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Acerca de

A dedicate professional , benefiting from experience working effectively as part multi- disciplinary teams in different medias. Resourceful, responsible and capable of achieving colectives objectives in each role in where I have worked for twenty years in the audiovisual field. Possessing a developed capacity in order to work under pressure and managing staff. Increasing interest in personal and professional standars. Now, looking forward to improve my career in companies that offers the opportunity for career progression and rewards on merit.

Origen: Acerca de

ESTACIÓN : SOLO POR HOY

ESTACIÓN : SOLO POR HOY

Hola nuevamente. En la entrega anterior, les presenté parte de la historia de mi amigo Eduardo. Su experiencia como adicto y como la aceptación de su enfermedad , le aumentó la fe y el compromiso por seguir adelante en una nueva vida. En esta ocasión, les traigo un poco más de la historia de Eduardo. Memorias de vida que buscan llamar a la reflexión al temible flagelo de las drogas. Aquí continúa su historia:

Era una tarde lluviosa en la ciudad y Eduardo vagaba por la calle esperando que las agujas del reloj avanzaran lo más rápido posible para que terminara otro día de angustia, sufrimiento y depresión. Solo una cosa lo hacía estar tranquilo: había pasado un día más sin consumir drogas. Solo por un día más , lo hacía reconfortarse y seguir adelante. Ya había identificado el problema y por supuesto, tenía el deseo de dejar de consumir, pero no sabía con exactitud cómo. Debido a la naturaleza de su adicción , toda su personalidad estaba centrada en obtener drogas, consumirlas y como encontrar la forma de conseguir más. Todos los rasgos de su personalidad reforzaban esa obsesión consigo mismo. Era tan egocéntrico, que intentaba gobernar su vida manipulando a la gente y las circunstancias en su provecho. Había perdido el control. A pesar que sabía que se estaba autodestruyendo, la obsesión lo forzaba consumir drogas repetidamente en contra de su voluntad y de su instinto básico de supervivencia. Enajenado y completamente desesperado, dejó de luchar y aceptar que era un adicto, que su vida era completamente ingobernable y que no tenía ningún control sobre la enfermedad. Su fuerza de voluntad no podía cambiar su cuerpo enfermo que ansiaba compulsivamente consumir drogas. Su autocontrol no podía cambiar su mente enferma obsesionada con consumir sustancias que alteraran su estado de ánimo, para así eludir la realidad. Ni siquiera sus más altos ideales podían transformar su espíritu enfermo, astuto, insidioso y completamente egocéntrico. Tan pronto como pudo aceptar la realidad de su impotencia, ya no necesitó consumir drogas. Esta aceptación de su condición fue la clave de su recuperación.

La aceptación de su impotencia y la ingobernabilidad de su vida lo dejaron con la necesidad de encontrar una fuerza más poderosa que su enfermedad para poder cambiar su naturaleza autodestructiva. Eduardo en su búsqueda para salir de la adicción, asistió a grupos terapéuticos. Allí, la gente que conoció le dijeron que había encontrado un poder más grande que su adicción: aceptar cambiar y dejar de consumir “solo por hoy” . Un día a la vez. Estas personas que Eduardo conoció, se mantenían limpias durante meses y años, incluso , ya no querían consumir. Le contaron que podía perder el deseo de tomar drogas viviendo “solo por hoy”. No tuvo más opción que creerles. Había probado médicos, psiquiatras, hospitales, cambios de trabajo, divorcio y todo había fracasado. Parecía inútil, pero con el tiempo y viviendo “solo por hoy “ , vio una esperanza. Encontró la fe que necesitaba para empezar a cambiar.
A esta altura, Eduardo ya había parado de consumir, pero aún o creía que podía vivir sin drogas. Todavía pensaba y sentía como un adicto, solo que no consumía. Su personalidad y carácter eran los mismos de siempre. Necesitaba cambiar o necesitaría consumir otra vez. Había aceptado su condición y suponía que podía recuperarse. Con la ayuda de su familia y de él mismo, decidió poner su vida y su voluntad a Dios. Eso fue un paso decisivo que le exigía aceptación continúa para recuperar la fe que había perdido hace años.

La desición de colocar su vida al cuidado de un ser supremo exigía que tomase mayor conciencia de sí mismo y que intentase activamente cambiar su forma de enfrentarse a la realidad. A partir de ese momento, era esencial tomar medidas. Sí Eduardo no cambiaba , se sentiría desdichado y volvería a consumir drogas. Para ello, se examinó a sí mismo honestamente, escribió lo que había hecho y como se sentía. Escribió sus miedos más escondidos, enfados y resentimientos. Al hacerlo, el pasado comenzó a no controlar su vida y hoy tiene la libertad de vivir de acuerdo con sus ideales. Empezó a comportarse de forma diferente y a estar preparado para convertirse en otra persona. Había recuperado y revivido su fe, que tanto le hacía falta a su espíritu.

Eduardo ha empezado a desarrollar una imagen razonable de sí mismo, basada en la realidad, al pedir que pueda liberarse de sus defectos. Está aprendiendo cómo perdonar a los demás y a él mismo, enmendando el daño que causó a otras personas. Actualmente, aporta cosas a los demás , compartiendo su experiencia e intentando vivir los principios que ha aprendido en su proceso de recuperación.

En la próxima entrega, conoceremos y aprenderemos más con las experiencias de Eduardo.

Si se puede.

ESTACIÓN : ACEPTACIÓN Y RECUPERACIÓN

ESTACIÓN : ACEPTACIÓN Y RECUPERACIÓN
La vida es como un tren. Se detiene en muchas estaciones y en cada una de ellas se viven experiencias que marcan el destino. En ocasiones , se toma la desición de abordar o no el vagón. Desafortunadamente, sí son malas o buenas desiciones , se sabrán a lo largo del del camino de cada individuo. El libre albeldrio juega un papel protagónico cuando se debe elegir entre una opción y otra. Por supuesto , de cada desición se originarán consecuencias que se deben afrontar en el transcurso de la vida como seres humanos. Esta es la historia de Eduardo, mi mejor amigo. Él escogió el tren de las drogas. Un largo viaje de 15 años.

Toda su vida y pensamientos giraban, de una u otra forma, en torno a las drogas, cómo obtenerlas, cómo consumirlas y el modo de conseguir más. Vivía para consumirlas y consumía para vivir. En síntesis , era una persona adicta cuya vida estaba controlada por las drogas. Estaba en las garras de una enfermedad crónica y progresiva que lo arrastraba invariablemente a los mismos lugares, carceles, hospitales y la muerte. Hace más de una década dejó atrás el mundo de las drogas para iniciar una vida nueva.

En más de quince años de consumo de sustancias psicotropicas y estupefacientes no podía con su vida. No podía vivir ni gozar de la vida como lo hacían otros. Tenía que tener algo diferente y pensaba haberlo encontrado en las drogas. Anteponía su consumo al bienestar de su familia, pareja e hijos. Tenía que tener droga a toda costa. En su andar, hizo daño a muchas personas , pero sobre todo, se lo hizo a sí mismo . Debido a su incapacidad para aceptar las responsabilidades personales , se creaba sus propios problemas, parecía incapaz de afrontar la vida tal cual como era. Cada día se daba cuenta que con su adicción se estaba suicidando lentamente, pero la adicción es un enemigo de la vida tan astuto, que había perdido la fuerza para poder detenerse. Muchos de sus llamados “amigos” terminaron en la carcel o muertos. Estaba enfermo , sin embargo pudo detenerse en un momento dado y la recuperación entonces fue posible.

Un aspecto interesante que es importante resaltar es que aunque todos los adictos son básicamente similares, como individuos difieren en el grado de enfermedad y en el ritmo de recuperación . En otras ocasiones , esa libertad puede lograrse solo por una inflexible y obstinada voluntad de aferrarse a la abstinencia, contra viento y marea, hasta que pase la crisis. Un adicto, que por cualquier medio y aunque sea sólo por un tiempo , pueda perder la necesidad o el deseo de consumir , y tenga la libertad de elección para superar un pensamiento impulsivo y una acción compulsiva, habrá llegado al momento crucial que puede ser un factor decisivo en su recuperación. Durante este proceso, a Eduardo muchas veces le rondaban viejos fantasmas. Su vida , eso pensaba, podía ponerse monótona, aburrida y sin sentido. Se cansaba mentalmente de repetir sus nuevas ideas y físicamente de sus nuevas actividades, aunque sabía que sí dejaba de repetirlas , empezaría otra vez con sus viejos hábitos. Intuía que sí no utilizaba lo que tenía , lo perdería. A menudo, estas épocas eran los periodos de mayor crecimiento. Su mente y su cuerpo parecían estar cansados , pero es posible que las fuerzas dinámicas de un cambio, o de una auténtica transformación, estaban trabajando en lo profundo de su ser para darse respuestas que modificarán sus motivaciones internas en su espíritu, cuerpo y mente.

A pesar de las diferencias, Eduardo se dió cuenta que la adicción hace que todos naveguen en el mismo barco. Es posible, que las experiencias personales variaran en cuanto a su esquema individual, pero al final, todos tenían lo mismo en común: obsesión y compulsión. Para él , la obsesión era una idea fija que lo hacía regresar una y otra vez a su droga favorita, o a algo que la sustituyera para volver a experimentar el alivio y bienestar que una vez Eduardo conoció. Por otro lado, desde su punto de vista, la compulsión la definía como aquella que consistía en que una vez empezado el proceso con la primera droga, cualquiera sea ésta, no podía parar por su propia fuerza de voluntad , debido a que por su sensibilidad física estaba en las garras de un poder destructivo superior a él mismo.
Cuando al final del camino se dió cuenta de que no podía seguir funcionando como ser humano , ni con drogas ni sin ellas, se enfrentaba al mismo dilema: ¿Qué queda por hacer? Parece que había dos alternativas : o continuaba lo mejor que podía hasta el amargo final ( carcel, hospitales o muerte) o encontraba una nueva manera de vivir.

Hoy ha sido uno de esos días. Tratar de hacer algo era como cuando iba desesperado tratando de encontrar al jibaro, al traficante. Pánico constante durante todo el día, pero cuando Eduardo llega a casa y se acuesta durante una hora , se siente bien. Ahora puede dormitar un rato de manera natural porque no tiene nada más que la conciencia tranquila. La vieja confusión ha desaparecido. Puede acostarse, tomarlo con calma y estar cómodo. Cuanto más tiempo pasa limpio , mejor se siente. . Siempre y cuando esté limpio, es fantástico levantarse por la mañana y no preocuparse de si hay niebla o brilla el sol. Ahora, Eduardo no tiene calambres ni sudores. Recuerda cuando tenía miedo de irse a su cama porque le quedaba una sola dosis guardada en el armario; sí se la consumía no iba a tener nada cuando se levantara y entonces, se volvería a sentir mal.

Nunca pensó que estaría con la gente “normal” , pero ahora a veces Eduardo siente lo mismo que ellos. Ahora no tiene esas tonterías mezquinas rodando por su cabeza , cuando se creía tan moderno, tan listo…pero el único que se lo creía era él. . La nariz ya no le gotea ni le sangra, , ni tiene picazón. Ahora puede irse a casa en la noche, donde lo espera una cama limpia, una esposa dulce y tierna y a dormir. Es algo que le hace bien.

Esta historia continuará…

DEADLY SINS.

@taniagrafica

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

DEADLY SINS.
Video Installation (2005)
0,60 x 1,00 x1,60 mts.

Screen shot 2015-11-15 at 11.50.09 AMThis project specifically answered the question of whether it was possible or not, creating participatory of the viewer with the artist in the creation of a work.This is how the artist decides to set the theme of the seven deadly sins as a trigger of the creative process of dialogue and individual observation of each participating viewer, offering a playful space where only participated who felt the desire to do it.

This participatory process consisted of seven individuals, who declared themselves as
“Sinners” assuming all and each a “deadly sin”. The process of co-construction of the project was developed under a series of technical parameters which has form is concerned, the content and actual bottom of the images was treated according to each author, who for a period of seven days became creators of their own speech from a same…

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